PROGRAMA
Somos una candidatura formada por veterinarias y veterinarios que trabajamos en casi todos los ámbitos de la profesión: clínica y especialidades, salud pública y laboratorios, ganadería y sector primario, veterinaria municipal, universidad, formación profesional y también compañeros jóvenes y asalariados. Y precisamente porque trabajamos en ámbitos muy diferentes, es por lo que nos presentamos juntos. Porque ninguna parte de la veterinaria debe quedar fuera del Colegio.
Nuestro objetivo es poner al veterinario en el centro de la veterinaria: que el Colegio piense primero en quienes ejercen la profesión y que todo lo que haga —normativa interna, formación, posicionamientos públicos, defensa institucional— se mire siempre desde ahí: “¿esto mejora el trabajo del veterinario y su capacidad de cuidar a los animales, a las personas y al territorio?”, si la respuesta es que SÍ, es trabajo del colegio.
Y, al mismo tiempo, queremos poner en el foco el bienestar y la protección de los animales, que son la razón de ser de nuestra profesión, sea desde la clínica, desde la inspección alimentaria, desde la ganadería, desde el laboratorio, desde los ayuntamientos, desde la universidad, desde los centros de recuperación de fauna o desde la investigación. También queremos dar luz a la veterinaria silenciosa: la que no se ve, pero que mantiene la seguridad de los alimentos, la salud pública, la convivencia y la protección del medio natural todos los días.
Estas compañeras y compañeros casi nunca aparecen en la foto, pero hacen un trabajo imprescindible para Canarias.
Queremos que la sociedad conozca todo el trabajo que hacen los veterinarios: el más visible —el de la clínica, el de la consulta, el de los animales de compañía— y el más silencioso —el de los laboratorios que vigilan los alimentos, el de los que controlan zoonosis, el de los veterinarios municipales que resuelven problemas diarios en los ayuntamientos, el de los que forman a los futuros ganaderos o a los estudiantes de FP, el de los que inspeccionan una quesería o un mercado. Ese trabajo existe, sostiene la salud pública y casi nunca sale en la foto. El Colegio tiene que ser la voz también de esa veterinaria, y debe abrirse a la sociedad.
Trabajar para poner al veterinario en el centro: mejorar su día a día, su formación, su bienestar emocional y su capacidad de cuidar de los animales, la salud pública y el territorio.
Veterinarias y veterinarios de todos los ámbitos: clínica, ganadería, salud pública, municipal, laboratorio, FP, investigación y jóvenes profesionales. Ninguna parte de la veterinaria queda fuera.
Queremos un Colegio útil, moderno y presente. Que esté donde se decide, que represente a toda la profesión, que defienda a los animales y que sea referente técnico en Canarias.
Nuestro programa se organiza en seis pilares fundamentales que resumen nuestra visión de un Colegio moderno, útil y cercano, capaz de apoyar al veterinario, defender la profesión y proteger a los animales.
Clínica, salud pública, seguridad alimentaria, ganadería, veterinaria municipal, laboratorio, universidad, investigación, FP, protectoras y también la que trabaja en biodiversidad y medio natural. Ninguna queda fuera.
El Colegio apoyará:
El Colegio ampliará su oferta formativa para:
La normativa nueva descarga muchas tareas en la administración y harán falta técnicos formados que trabajen codo con codo con los veterinarios.
Muchos veterinarios acaban siendo pequeños o medianos empresarios sin haber recibido formación en ello. El Colegio ofrecerá formación práctica en:
La idea es que nadie tenga que aprender todo esto a base de tropiezos.
Se promoverán convenios con los colegios de psicología y de medicina para:
Porque cuidar al veterinario también es cuidar a los animales.
Presencia estable del Colegio en el Gobierno de Canarias, cabildos y ayuntamientos.
Participación a nivel autonómico y nacional con Ministerios y Direcciones Generales, Grupos y Comisiones Parlamentarias, Grupos de presión (lobbies).
Participar en el desarrollo de la Ley 7/2023 y en la futura ley canaria de protección y bienestar de los animales, o en cualquier otra ley nacional o autonómica que tenga que ver con las competencias veterinarias para que se hagan con mirada veterinaria y pensando en quien las va a aplicar, que muchas veces es un veterinario municipal o insular.
Voz propia del Colegio ante la OCV y ante los ministerios cuando se negocien cuestiones que afecten a la profesión veterinaria, a la salud pública o a los animales y el medioambiente.
Nada sobre animales, alimentos o salud pública sin veterinarios.
Candidatura interinsular de verdad: Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura representadas.
Defensa de la figura del veterinario municipal en todos los ayuntamientos de más de 5.000 habitantes (es la única forma de aplicar las nuevas leyes).
Conexión directa con la ganadería y la industria de transformación de las islas: queserías, mataderos, explotaciones caprinas, camellar, etc.
Apoyo a la FP en ganadería y sanidad animal y coordinación con los centros que ya la imparten para que los veterinarios del Colegio puedan ser docentes, tutores o supervisores, garantizando así relevo generacional en el sector primario.
Negociaremos con los grupos parlamentarios para que el Gobierno de Canarias cree una Dirección General de Protección y Bienestar de los Animales de Canarias, con enfoque técnico y no ideológico, que atienda:
Esa Dirección General debe servir también de paraguas para los cabildos: proponemos reforzar en los tres cabildos áreas específicas de protección y bienestar animal, siguiendo el modelo que ya funciona en Lanzarote, para:
El Colegio se ofrecerá como referencia técnica estable para el Gobierno, los cabildos y los ayuntamientos en:
Dejamos claro que, desde la veterinaria, el bienestar animal y la conservación de la biodiversidad no son opuestos. Los veterinarios somos el puente técnico entre quienes protegen a los animales y quienes protegen los ecosistemas. El Colegio debe verbalizar eso y no dejar que otros lo hagan por nosotros.
Esta Dirección General debe ser también el marco para impulsar la formación técnica del personal de apoyo (auxiliares, técnicos en protección y bienestar, personal municipal) que las administraciones locales van a necesitar para aplicar toda esta normativa nueva.
El Colegio asumirá una línea estable de responsabilidad social veterinaria orientada a dos ejes inseparables:
Las líneas de trabajo serían:
Prevención del abandono y gestión responsable de animales sin hogar. El Colegio tendrá un papel proactivo en campañas, guías y asesoramiento técnico a ayuntamientos, cabildos y protectoras, y un posicionamiento claro en favor de la gestión ética de colonias felinas (CER/TNR).
Apoyo a programas de acogida de animales de víctimas de violencia de género (como el modelo ACOPET): que ninguna mujer deje de denunciar o de salir de una relación violenta por miedo a lo que le pase a su animal. El Colegio puede coordinar una red de clínicas y profesionales de referencia y firmar convenios con las administraciones para financiar parte de esa atención.
Atención a la población en exclusión social y en situación de sinhogarismo con animales. Diseñar, junto con servicios sociales, protocolos claros de vacunación, identificación, desparasitación y atención básica en condiciones especiales para estos binomios persona–animal.
Human–animal bond en mayores y pacientes de larga estancia. Impulsar protocolos y formación para el acceso seguro de animales de compañía a residencias, centros sociosanitarios u hospitales de media-larga estancia, cuando clínicamente sea posible y bajo supervisión veterinaria.
Educación y empatía con los animales. Programa estable de educación escolar (primaria y secundaria) en bienestar animal, convivencia responsable, prevención del maltrato y conocimiento del papel del veterinario. El objetivo: más respeto, menos abandono.
Bienestar en animales de producción. Incluir en esta RSC la parte menos visible: promover buenas prácticas en granjas, manejo respetuoso, formación en bienestar y analgesia, y acompañar al sector para responder a la demanda social de un trato más digno a los animales de producción.
Red de colaboración con entidades de protección animal y centros de recuperación. No para sustituir su trabajo, sino para poner al Colegio como referente técnico y facilitar formación, protocolos, derivaciones y peritaciones cuando sea necesario.
Integrar en todas las decisiones del Colegio el enfoque Una sola salud: animales – personas – medio ambiente.
Trabajar con otros colegios sanitarios desde la igualdad profesional, sin diluir el papel de la veterinaria.